
Ayer caminaba por las calles de Sevilla, con mi bufanda, mis pensamientos y el ir y venir de la gente.
Entonces les vi.
Él estaba parado de pie junto a una moto de color rojo, y ella estaba sentada sobre la misma, llorando. Su pelo rubio caía sobre su cara, e intentaba no mirarle a los ojos. Él gritaba o, para su juicio, hablaba en voz alta. Ella no tendría más de veinte años.
Entonces él la zarandeo un poco y volvió a gritarle.
Por mi mente empezaron a pasar una serie de pensamientos tristes, como les llamaría yo. Y recordé lo que un día me dijo mi abuela. Ella decía que si un hombre te quería de verdad, te bajaría la luna solo con pedirlo.Mi abuela era una de esas personas románticas por naturaleza, que una vez encontró el amor verdadero y siguió amándole tras su muerte. Para ella no era posible que un hombre te pegase o tratase mal por que era impensable que mi abuelo le hiciese algo así.
Pero ayer volví a darme cuenta, por no se cuantas veces en mi vida, de que hace mucho que no existen los príncipes azules, y no bajan la luna. Hay tanto desgraciao en esta vida que una no sabe con cual de todos va a toparse un día de estos.
Y esperar poder encontrar uno de esos que si valen la pena... que los hay y sois muchos.
Pero ella sigue ahí en mi mente, aun sin conocerla. Si con la edad que tenía se dejaba tratar así por un tío, que pasará dentro de unos años? Será una de esas mujeres maltratadas? En que momento olvido que tenía que encontrar alguien que le bajase la luna, o le dijese te quiero?
Ahora solo toca soñar con que a mi si que él quiera bajarme la luna...